Fin de semana de boda: por qué un formato de 3 días puede funcionar realmente Un fin de semana de boda bien diseñado no es “una boda más larga”: es una experiencia distribuida, con ritmos inteligentes y momentos que permiten a los invitados llegar, ambientarse, socializar y vivir el día principal con energía. El punto clave es evitar el efecto maratón: tres días no deben ser tres

