Una boda con vista al mar en Sicilia tiene un encanto inmediato: luz intensa, horizonte abierto, aroma a salitre y una atmósfera que ya parece “escenografía”. Precisamente por eso, sin embargo, requiere una planificación más cuidadosa que una ubicación interior: el viento cambia las reglas del juego, el audio debe pensarse de manera quirúrgica y el confort de los invitados no puede

