Una recepción en un palacio veneciano tiene un encanto difícil de replicar: salones con frescos, vistas al Gran Canal o a canales más íntimos, patios interiores y escaleras escénicas. Pero precisamente porque Venecia es única, la organización también sigue reglas diferentes a las de una villa en tierra firme. Accesos por agua, horarios de carga/descarga, restricciones de la residencia histórica y gestión de los

